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Los empresarios y el futuro de las ciudades ecuatorianas

El pasado 14 de mayo se cumplió un año de la toma de posesión de las autoridades de los 221 municipios ecuatorianos. Con tal motivo, NUMBERS presenta una reflexión del profesor Peter José Schweizer sobre las mejores estrategias municipales a futuro.

Peter José Schweizer
2015-05-18

Dr. Peter José Schweizer,
profesor de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador

El pasado 14 de mayo se cumplió un año de la toma de posesión de las autoridades de los 221 municipios ecuatorianos. Con tal motivo, NUMBERS presenta una reflexión del profesor Peter José Schweizer sobre las mejores estrategias municipales a futuro.

Planificar para mejorar las ciudades no puede ser considerado un lujo, ni mucho menos una práctica temporal de la cual resulte la elaboración de documentos de dudosa utilidad. ¿Puede una ciudad crecer sin desarrollarse? Sí, y eso ocurre siempre que la ciudad aumenta su población y su dimensión territorial sin mejorar su productividad ni la calidad de vida de sus ciudadanos.

La tecnología, hoy, ha creado mejores medios de transporte, pero no se han logrado aumentar las dimensiones de las calles ni tampoco la oferta de parqueos: el resultado es una permanente congestión de las ciudades que genera pérdida de calidad de vida.

Tradicionalmente se espera que la municipalidad, el poder público en general, tome la iniciativa para resolver la totalidad de los problemas urbanos, lo que no siempre es posible, porque existen limitaciones de recursos financieros, de instrumentos legales y de capacitación de las personas que deberían resolverlos. Resulta de ello que las ciudades van acumulando dificultades y carencias de infraestructura o de servicios, pero también de creatividad e iniciativas innovadoras para enfrentar cada problema urbano.

En realidad, las administraciones municipales muchas veces no logran ni resolver los problemas acumulados en el pasado ni planificar para poder enfrentar las necesidades por venir. Para eso es fundamental una visión de futuro que oriente el proceso diario de toma de decisiones: sin ello las ciudades crecen, pero no logran desarrollarse.

ENTONCES, ¿NO HAY SOLUCIÓN PARA LOS PROBLEMAS URBANOS?
Sí, pero siempre que toda la sociedad, no solo el municipio, logre actuar unida, como una orquesta, y se planifiquen las acciones. Gobierno, empresarios y ciudadanía tienen que asumir su parte de responsabilidad para dar solución a los problemas. Solo así se dará un desarrollo real del cual resulte el “buen vivir” urbano, como lo establece la Constitución.

Las comunidades en los barrios necesitan organizarse en “gobiernos comunales locales” encargados de complementar la acción de la municipalidad, identificando problemas del barrio y actuando concretamente en las soluciones requeridas: cada ciudadano tiene que salir de su actitud de espectador para operar como actor en el mejoramiento de su barrio.

El sector empresarial, siempre dinámico y creativo, tiene un rol significativo en el proceso de desarrollo de cada ciudad. Ha de examinar problemas, concebir soluciones, identificar tecnologías apropiadas y proponer proyectos al gobierno municipal. Las iniciativas público-privadas —en las que el municipio deja de realizar ciertas acciones necesarias para el funcionamiento de la ciudad y las realiza la empresa— son hoy una práctica creciente en América Latina.

Uno de los más graves problemas de Quito, como de muchas otras ciudades en países vecinos, es la falta de parqueos, lo que hace que los automóviles ocupen parte de las vías, con lo que aumenta la congestión. La municipalidad, para resolver parte del problema, puede invitar al sector privado a hacer parqueos subterráneos, ofreciendo a cambio la posibilidad de explotación de esos parqueos hasta por 20 años, siempre que el sector privado aporte los recursos financieros para las obras demandadas.

También los propietarios de terrenos sin edificar aún disponibles pueden ser estimulados a construir edificios para parqueaderos por medio de la exención de impuestos por periodos largos que representen ventajas al emprendimiento.

CREATIVIDAD PRIVADA Y APOYO PÚBLICO
Las municipalidades en América Latina necesitan urgentemente transformarse, de una forma radical, para salir de sus condiciones históricas de atraso, en función de burocracias en general incompetentes. Las propuestas para resolver los problemas urbanos, formuladas sea por la comunidad de un barrio, sea por una empresa privada, tienen que tener el soporte del municipio para hacerse realidad.

El personal técnico y administrativo municipal no debe ser cambiado a cada nuevo gobierno, pues eso daña a la cualificación para ejercer las funciones que dichos empleados tienen que atender. Los políticos locales también necesitan capacitarse, pues en su gran mayoría ejercen funciones que entienden poco, y por eso mismo no las ejercen con la necesaria competencia, dinámica y efectividad.

Hay que generar procesos de planificación dinámicos y participativos que permitan a los alcaldes y responsables municipales orientar sus programas y actividades a la solución de las necesidades reales, de hoy y del futuro, aplicando los pocos recursos financieros disponibles a acciones verdaderamente prácticas que aporten a un verdadero desarrollo de la ciudad.

Finalmente, hay que destacar el rol que tiene la universidad en este esfuerzo colectivo de desarrollo urbano, unas universidades que dejen de ser islas de conocimiento cerradas en sí mismas. Así como en las Facultades de Medicina funcionan hospitales que atienden a la población humilde, son indispensables “hospitales de arquitectura, ingeniería y urbanismo” que atiendan a quienes no pueden pagar a profesionales con proyectos de arquitectura e ingeniería para viviendas y equipamientos urbanos, de modo que la construcción en los barrios pobres deje de ser el resultado de la improvisación, que ha generado los problemas urbanos que todos conocemos.

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