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Las exportaciones latinoamericanas a China se disparan un 30% en 2017

China sigue agigantando su posición como gran socio económico de América Latina y el Caribe. Según los datos publicados hoy por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) las exportaciones de la región al gigante asiático se dispararon un 30% en 2017; el crecimiento de los envíos a China triplicó en el último año al de las ventas a EE. UU. (10%).

Los flujos intrarregionales siguen siendo uno de los temas pendientes de una zona que mira demasiado hacia afuera
Redacción de NUMBERS
2017-12-18

"Las compras de China a la región fueron las más dinámicas al estar concentradas en los productos básicos, que presentaron una fuerte tendencia alcista", reconoce Paolo Giordiano, economista principal de Comercio e Integración del BID y autor del informe Estimaciones de las Tendencias Comerciales de América Latina y el Caribe. Solo la tercera parte del incremento de las exportaciones latinoamericanas se explica por el mayor volumen, el resto tiene que ver con el encarecimiento de los productos comercializados.

Las exportaciones de Latinoamérica y el Caribe a todos los mercados mundiales crecieron un 13%, revirtiendo así el descenso del 3,3% registrado en 2016: un notable cambio de tendencia todavía pendiente de consolidación y guiado, sobre todo, por el encarecimiento de las materias primas, en las que la región sigue siendo intensiva.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) prevé que los intercambios entre todos los países del mundo crezcan algo menos de un 4% a cierre de 2017, la tercera parte que el crecimiento de las exportaciones con origen en América Latina.

El petróleo —producto básico y del que muchos países como Venezuela, Brasil o México son exportadores netos (venden más de lo que compran)— incrementó su precio en más de un 23% en los 11 primeros meses del año.

El hierro, por su parte, vale hoy casi un 27% que hace un año, un auténtico revulsivo para Brasil, el segundo mayor productor mundial de este mineral. Y el precio del cobre, del que tanto depende Chile, repuntó un 28%.

CRECIMIENTO DESIGUAL

Pero las buenas noticias no llegan a todos los rincones de la región. El auge exportador se concentra en América del Sur —su crecimiento medio fue del 16%, frente a la caída del 4,5% registrada en 2016— y, muy especialmente, en cinco países: Venezuela (+28%), Perú (+25%), Colombia (+19%), Brasil (+18%) y Ecuador (+16%). Todos ellos tienen dos denominadores comunes: la importancia de las materias primas sobre el total de sus exportaciones y su alta dependencia de China.

En el Caribe, el valor de las exportaciones creció un 11%. En México aumentó un 10%, gracias a los mejores fundamentales de la economía estadounidense, a la que tan interconectada está. Mientras que Centroamérica quedó rezagada con un leve crecimiento de las exportaciones de un 6%. Tres de los únicos cuatro países que vieron caer sus ventas exteriores en 2017 son caribeños: Barbados, Haití y República Dominicana.

Con la recuperación en una fase "aún relativamente frágil", para que las ventas exteriores continúen al alza, el BID ve clave que se "despeje la incertidumbre sobre el crecimiento de China"; también que la propia economía latinoamericana "acelere" definitivamente; que lleguen a buen puerto las negociaciones para la actualización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC) y las de Mercosur, y las de México con la Unión Europea.

El primero de estos asuntos —la salud económica de China— y el último —el futuro del TLC— se presumen esenciales para los sectores exteriores de América del Sur y México. Y ahí, la suerte también es dispar: mientras las dudas sobre el futuro del gigante asiático se han disipado a golpe de estímulos fiscales y monetarios, la zozobra sobre el tratado norteamericano no ha dejado de crecer en los últimos meses, siempre bajo la amenaza de ruptura de Trump. De China dependen uno de cada cinco dólares exportados por Brasil y uno de cada cuatro exportados por Perú el año pasado. Y de sus dos socios en el TLC, EE. UU. y Canadá, penden el 80% de las ventas exteriores de México.

Por otro lado, los flujos intrarregionales siguen siendo una de las grandes asignaturas pendientes de una zona que mira demasiado a China, a EE. UU. y, en menor medida, a Europa, y muy poco a sus vecinos más inmediatos. Pese a ello, los datos también permiten una lectura optimista, al menos en el corto plazo: las exportaciones entre países latinoamericanos aumentaron un 12% frente al año anterior, con Sudamérica y el Caribe como principales beneficiados de esta reactivación. De la continuidad de esta tendencia depende buena parte del éxito de muchas economías de la región, especialmente las de los países más pequeños y menos intensivos en materias primas.

Fuente: El País

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