la-tormenta-se-avecina.-atrapados-por-217-billones-la-economia-global-se-prepara-para-un-aguacero

La tormenta se avecina. Atrapados por $217 billones, la economía global se prepara para un aguacero

En los días posteriores a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el expresidente estadounidense George Bush tranquilizó a una ansiosa nación al exhortar a los consumidores a ir “de compras”.

Cada hombre, mujer y niño en el mundo está endeudado en 28.933,33 dólares
Jon Jeter
2018-01-02

Si tan sólo, en vez de eso, hubiera animado a todos a ahorrar algo de dinero…

Con los Estados Unidos liderando el cargo —en lenguaje intencionalmente figurado—, todos los sectores de la economía mundial han dado inicio al tercer milenio con un desenfreno en las compras que no se parece a nada que el mundo haya visto jamás. Nuestra cuenta ahora llega a un récord de $217 billones; en comparación, el rendimiento económico acumulado para el mundo entero fue levemente menos de $76 billones en 2016.

Y, sorprendentemente, el motor de las crisis de la deuda global no son los Gobiernos necesitados de efectivo, sino los consumidores; los préstamos públicos representan menos de un tercio de las deudas pendientes del mundo entero:

La deuda puede estimular la productividad y la expansión económica, pero, según Sonja Gibbs, directora senior de Global Capital Markets para el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés), los hogares, empresas y Gobiernos han pedido prestado $43,8 billones desde la desaceleración financiera global de 2008, que fue desencadenada por..., por..., por la deuda.

Desde Atenas-Georgia hasta Atenas-Grecia, la economía global nunca ha estado tan altamente endeudada. Solamente Grecia debe a los acreedores $359 mil millones, Puerto Rico tenía su deuda en $70 mil millones antes de que fuera arrollado por una tormenta catastrófica, las deudas de Japón equivalen a cuatro veces el Producto Interno Bruto del país y el típico hogar con deudas en los Estados Unidos está atado con $169.000 en préstamos hipotecarios, $16.000 en deudas con tarjetas de crédito, $27.000 en préstamos automotrices y $48.000 en préstamos estudiantiles, según NerdWallet.

Tras el colapso del mercado inmobiliario hace una década, los préstamos estudiantiles, los préstamos para automóviles y el endeudamiento corporativo han sustituido a las hipotecas como motor de la deuda del sector privado en Estados Unidos, que sigue siendo la economía más grande del mundo. Mientras que la deuda hipotecaria ha disminuido ligeramente desde 2006, los préstamos universitarios no pagados casi se triplicaron en valor durante ese lapso, de $589 mil millones a $1,35 billones, un aumento del 130%, según los datos de la Reserva Federal:

Tan onerosos son los préstamos universitarios que por primera vez en más de un siglo los adultos de 18 a 34 años de edad tienen más probabilidades de vivir con sus padres que por su cuenta o con un cónyuge o pareja, de acuerdo al Pew Research Center.

A nivel macroeconómico, la economía mundial parece haber alcanzado un punto crucial. Los deudores ahorcados por la deuda tienen poco para gastar después de cumplir con sus obligaciones de pago mensuales, dejando a las empresas sin clientes suficientes y a los trabajadores sin trabajo.

La trampa del endeudamiento está empezando a frenar el crecimiento económico, el cual creció a un rápido 3,7% anualmente entre 2001 y 2010, incluso cuando se contabilizaron dos recesiones financieras. Pero se desaceleró a un promedio de solo un 2,4% anualmente entre 2012 y 2015, y el Fondo Monetario Internacional ha pronosticado tasas de crecimiento similares para el futuro previsible:

Para los economistas y los expertos financieros, la única pregunta es qué tan mal se pondrán las cosas. Sonja Gibbs, del IIF, señala que Japón ha sostenido altos niveles de deuda durante años, pero a un costo de “menor crecimiento (y menor crecimiento potencial), así como con riesgos de refinanciamiento, de incumplimiento y de salidas de divisas de capital extranjero”.

Pero otros economistas ven un escenario posiblemente desastroso en el horizonte. “Las deudas se han ido acumulando en los últimos ocho años, y han alcanzado tales niveles en todas las partes del mundo que se han convertido en una causa poderosa para actuar con malicia”, afirmó el año pasado al Daily Telegraph británico William White, presidente del Comité de Revisión de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD), con sede en Suiza, y exjefe economista del Banco de Pagos Internacionales.

“Se hará evidente en la próxima recesión que muchas de estas deudas nunca serán reparadas o reembolsadas, y será no será agradable para un montón de personas que piensan que poseen activos que tienen algún valor”.

Con los bancos centrales de todo el mundo bajando las tasas de interés a casi cero para estimular la demanda de los consumidores después de la crisis de 2008, White se une al coro de expertos que creen que la única manera de restablecer el poder adquisitivo de los consumidores es hacer borrón y cuenta nueva con los deudores en todo el mundo. Este tipo de alivio —conocido como jubileo— se basa en una idea de Solón, reformador del siglo VI a.C., quien abolió la esclavitud en Grecia porque “toda la gente común está en deuda con los ricos”.

Si bien los acreedores obviamente se quedarían sosteniendo la carga en ese escenario, expertos como White dicen que el alivio de la deuda es muy preferible a la opción nuclear: que los bancos centrales disparen las imprentas para dar dinero directamente a los consumidores para gastar, pagar deudas o depositar en una cuenta de ahorros. Lo que casi con certeza conlleva el riesgo de una inflación catastrófica.

Es una cuestión delicada con implicaciones de largo alcance, lo que recuerda a un viejo refrán entre los economistas: “Cuando le debes al banco $50.000, tienes un problema, pero cuando le debes al banco $50 millones, el banco tiene un problema”.

…………………………………………………..

Si todas las deudas públicas y privadas pendientes estuvieran uniformemente divididas entre la población del planeta de 7,5 mil millones de personas, cada hombre, mujer y niño en el mundo estaría endeudado en 28.933,33 dólares

…………………………………………………..

AUTOR DEL ARTÍCULO:
Jon Jeter
,
escritor;
fue periodista del Washington Post

Instagram facebook whatsapp