la-plataformizacion-ano-1.-la-economia-colaborativa

La plataformización, año 1. La economía colaborativa

La economía colaborativa se ha convertido en una de las tendencias de moda en estos últimos años; la rápida asunción por la ciudadanía de servicios como AirBnB, Etsy, Wallapop o Blablacar y su naturaleza transformadora de empresas y usos sociales es indiscutible.

Mediante la economía colaborativa, un ciudadano puede convertirse en un actor económico global sin una infraestructura empresarial al uso
Miguel Ferrer
2018-01-03

Su éxito responde a la innovación que traen consigo la digitalización y la conectividad, las cuales permiten reducir costes y potenciar una desintermediación económica y social.

La economía colaborativa está generando un interesante debate público y regulatorio debido a la fricción de algunos de sus servicios con sectores empresariales preexistentes afectados por su competitividad. Igualmente por la, en ocasiones, no adaptación de nuestros ordenamientos jurídicos a una nueva realidad descentralizada en la que un ciudadano puede convertirse en un actor económico global sin una infraestructura empresarial al uso.

Tal conflicto ha traído consigo un debate sobre qué es y qué no es colaborativo como paso necesario para abordar decisiones públicas sobre su encaje. La Asociación Española de la Economía Digital, Adigital, ha abordado este 2017 una categorización del concepto con la finalidad de resolver la confusión que genera para la sociedad y el sector público. Para ello, Adigital, a través de un trabajo conjunto con expertos, empresas y entidades públicas, ha delimitado tres modelos preponderantes:

Aunque se dan casos en los que no existe una plataforma digital que intermedie entre la oferta y la demanda de los tres modelos anteriores, la existencia de un sitio web o de una App es un elemento fundamental para el desarrollo de estos modelos. El canal digital permite escalar los servicios más allá de un territorio y generar un entorno de confianza entre los usuarios gracias a sus sistemas de verificación de identidad e información sobre reputación de las personas, así como mediante métodos de pago que dan seguridad a las transacciones.

El desarrollo de esta diversidad de modelos tiene notables implicaciones más allá de una mejora y ampliación del mercado de bienes y servicios diversos para los ciudadanos. Muchos expertos apuntan que las plataformas están redefiniendo nuestras relaciones sociales, económicas y administrativas. El mercado de trabajo ya se está incorporando al modelo de plataformas, donde los ciudadanos pueden prestar servicios bajo demanda a través de una App, y lo mismo el sector público, que puede plataformizar sus servicios así como canalizar nuevas formas de participación ciudadana.

No exenta de retos y de cierto vértigo por los cambios que anuncia, la plataformización es una oportunidad por su eficiencia, amplitud y generación de interacciones entre ciudadanos. La expresión “aldea global” utilizada en foros públicos diversos debería contar con esta tendencia para su entendimiento.

…………………………………………….

AUTOR DEL ARTÍCULO:
Miguel Ferrer
,
director de asuntos públicos (KREAB Iberia)

Instagram facebook whatsapp