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La Cuarta Revolución Industrial #4IR y el Blockchain

Hoy en día se juntan la convergencia de megatendencias que proponen los futurólogos y la Cuarta Revolución Industrial ―a la que describiremos con el hashtag #4IR― con sus tecnologías, siendo una relevante el Blockchain.

El Blockchain lo que hace es correlacionar información y formar bloques que quedan inalterables
Ernesto Kruger
2017-11-07

Las megatendencias son principalmente seis:

  1. Cambio tecnológico.
  2. Cambio y sostenibilidad del clima.
  3. Cambio político y multipolaridad.
  4. Crecimiento económico desigual.
  5. Cambio poblacional: con los millennials, z, inmortales, expectativa de vida…
  6. Globalización y migración.

La convergencia con la #4IR se da principalmente en la primera de ellas, y se evidencia por tecnologías disruptivas que ya se están usando, como:

  1. La inteligencia artificial y la economía de los algoritmos (AI).
  2. Robótica (ROB).
  3. Blockchain y sus distintos usos: Dapps, DAO’s y criptomonedas.
  4. Internet de las cosas (IoT).
  5. Impresión (3DP).
  6. Autos eléctricos y autónomos.
  7. Biotecnología.
  8. Realidad virtual y aumentada (AR/VR).
  9. Energías alternativas.
  10. Drones

Como toda revolución, esta traerá cambios. Por ejemplo, con la impresión 3D el modelo del negocio será “hágalo usted mismo”; con el Blockchain, con sus contratos inteligentes, cambiará el modelo jurídico de notarios y abogados.

EL BLOCKCHAIN
Podría hablar de todos las tecnologías disruptivas de la #4IR, pero, por su relevancia y en parte por su desconocimiento, me focalizaré en el Blockchain.

Hace algunos años, una persona o un grupo de personas bajo el seudónimo de Satoshi Nakamoto lanzaron la base de un algoritmo y protocolo Bitcoin en un artículo que describía un sistema P2P de dinero digital basado en la teoría de juegos y criptografía, y se denominó a esta combinación “cadena de bloques” o en inglés Blockchain.

Blockchain no es otra cosa que una base de datos que se halla distribuida entre diferentes participantes, protegida criptográficamente y organizada en bloques de transacciones relacionados entre sí matemáticamente. Expresado de forma más breve, es una base de datos descentralizada que no puede ser alterada. También se puede definir como una base de datos compartida que funciona como un libro de registro de operaciones de compra y venta, como los libros contables.

Se trata de un sistema que permite que partes que no confían plenamente unas en otras puedan mantener un consenso sobre la existencia, el estado y la evolución de una serie de factores compartidos. En otras palabras, es una herramienta que quita la intermediación y los costos que esto conlleva a cambio del procesamiento de esa información.

Los campos de aplicación son muchos, pero el más conocido son las criptomonedas; también existen por ejemplo aplicaciones de participación ciudadana y voto electrónico, aplicaciones de Smart Cities, nuevos sistemas de propiedad intelectual en la música, imágenes y contenidos digitales, nuevos sistemas de identificación, manejo de contratos legales, regulación de sistemas de energía… Se conoce a este mundo de aplicaciones como Dapps o Decentralized Aplications, que dan lugar a las DAO o Descentralized Autonomous Organizations, que podrían entenderse como colectividades que tienen como objetivo la captación de alguna clase de activo para gestionarlo o invertirlo en bienes, derechos o valores.

EL BITCOIN
El Bitcoin es la máxima expresión de la descentralización y democratización en la #4IR. El surgimiento de la criptomoneda se da entre usuarios de Internet por una inquietud eminentemente social, y su fundamento es la confianza. Estamos frente a un importantísimo cambio evolutivo del sistema financiero mundial. Un total de 190 países ya se han adherido a este modelo de transacción desintermediada.

Pero el Bitcoin hoy no es más que una de las más de 200 criptomonedas en uso entre bloques delimitados de usuarios; son bien conocidos por ejemplo los Ethereum, Onecoin, Ripple, Litecoin, Golem, etc.

Técnicamente hablando se trata de transacciones en línea con base en una moneda virtual sin controles oficiales, lo cual sin duda resulta problemático para algunos expertos del mercado; pero al dejar al margen la intermediación todo se simplifica y se optimiza.

¿CONFIANZA PERO CON RIESGO?
Todas las monedas corrientes hoy día tienen riesgo, incluidos el dólar y el euro. El riesgo está en la conceptualización del valor. Es la creencia en un esquema de intercambio de valor lo que genera la confianza y la cantidad de usuarios. A mayor cantidad de personas intercambiando una criptomoneda, mayor es el valor de esta.

Ahora, ¿qué ocurre si todos nos convertimos en garantes de la información de todos? ¿Y si no necesitamos ningún intermediario que avale nuestro dinero o nuestros documentos legales?

Mientras más personas utilizan esta plataforma, más computadores y más capacidad de cómputo se requieren para tener la base de datos distribuida entre todos los usuarios, y este ejercicio se llama “minería”, haciendo un símil con la extracción de oro de antaño, que era lo que respaldaba la emisión de dinero de los bancos o Gobiernos.

Esto ocurría hasta que en 1971 el Gobierno de EE. UU. cambió el oro por la confianza en su economía, o sea, el que todos reconocieran el valor de algo. Lo mismo ocurre con el Blockchain.

Si todos manejamos la información de todos sería factible un nuevo sistema económico, pero técnicamente es imposible que un dispositivo electrónico soporte tal volumen de datos. Por eso, el Blockchain lo que hace es correlacionar información y formar bloques que quedan inalterables; y se comienza a generar un nuevo bloque de transacciones.

Esta seguridad la brinda el hecho de que está elaborado sobre elementos criptográficos tan fuertes que para poder hackearlo tendría que poderse hackear al 51% de todos los usuarios de ese sistema, lo que es imposible.

El peso de este sistema para adquirir bienes y servicios o en el mercado financiero internacional lo comprueba el hecho de que varios bancos y grupos financieros están generando su propio Blockchain. La nueva generación de la bolsa de valores viene en Blockchain. Pero aun así no se trata sólo de un tema de moneda: la transaccionalidad de acciones se está dando actualmente en un elemento de Blockchain llamado Smartcontract que no es más que intercambiar y digitalizar un acuerdo entre dos partes a través de este mismo algoritmo criptográfico.

EL INTERNET DEL VALOR
Cualquier país o persona natural puede sumarse al Bitcoin o a cualquier otra criptomoneda, y en este ámbito hablar de controladores oficiales es en realidad un poco tardío, pues la #4IR va mucho más rápido que la regulación.

Este nuevo sistema de intercambio ya está siendo utilizado por millones de usuarios que transfieren dinero, compran o venden a diario. Acá en el Ecuador, por ejemplo, el Onecoin está tomando mucha fuerza por su difusión multinivel. Lo que estamos viendo es una metamorfosis de Internet, es el Internet del valor, del intercambio de bienes, y todo ello basado en el valor fundamental llamado confianza.

Con la #4IR nuestro mundo se hará más eficiente, librando al ser humano de tareas mecánicas y dándonos más tiempo para disfrutar de la vida y para permitir, mediante un sistema económico basado en Blockchain, la distribución de la riqueza de manera descentralizada. Las condiciones están creadas: esperemos que prosperen, pues la ambición del hombre y el irrespeto a la naturaleza pueden echar a perder este futuro.

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AUTOR DEL ARTÍCULO:
Ernesto Kruger
,
CEO www.krugercorporation.com,
@ernestokruger

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